Ante todo te ofrecemos las herramientas para poder hacer un alto en el camino y liberarte de la presión de la vida diaria para buscar un equilibrio, permitiéndote descubrir a Dios en tu interior.
Mediante la práctica perseverante de la Oración Centrante y la Lectio Divina Monástica - dos herramientas utilizadas en la Iglesia Católica durante los primeros dieciséis siglos de su existencia - podrás encontrar un nuevo camino para acercarte a Dios en forma complementaria a las actividades que habitualmente practicas a través de la Iglesia.
Para iniciar tu recorrido y posteriormente continuar tu crecimiento, te ofrecemos también un programa de retiros destinados a formarte en el camino de la contemplación y a poder integrarla en tu vida diaria.
Ya como miembro de una comunidad, te ofrecemos un espacio en el que podrás continuar tu crecimiento mediante actividades periódicas enriquecidas con diferentes retiros.
Religión
La religión define una relación entre el ser humano y Dios.
La religión no puede limitarse a creencias y ritos. Mientras no se convierta en experiencia íntima, ésta será algo superficial, no fundamental.
Cuando el hombre se sumerge en lo Sagrado de sí mismo, se encuentra con su Verdad, con Dios y con los demás. Experimenta el Amor.
Fuimos creados “a Imagen y semejanza de Dios”, libres y capaces de amar. Ahí radica la semejanza.
Gracias a esta semejanza Dios pudo encarnarse como Hombre: Jesús, el nuevo Adán.
Así acude a nuestro encuentro, conociendo profundamente la condición humana; así nos llama a ser Cristos, a vivir como Él, amando desde nuestra libertad y con nuestras limitaciones.
Vivir imitándolo nos permite ser conductos de su misericordia, de su Amor y de sus Dones.
“Dio a luz a su primogénito, lo envolvió en pañales y le acostó en un pesebre”, Lc, 2,6.
«Los Magos están asombrados ante lo que allí contemplan: el cielo en la tierra y la tierra en el cielo; el hombre en Dios y Dios en el hombre; ven encerrado en un pequeñísimo cuerpo aquello que no puede ser contenido en todo el mundo»” (San Pedro Crisólogo, Serm. 160,2).
“Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él Conmigo”. Ap 3, 20
“Solo con esta amistad se abren realmente las grandes potencialidades de la condición humana”. (Homilía Benedicto XVI-24-04-05)
“El verbo de Dios ha habitado en el hombre y se ha hecho Hijo del hombre para acostumbrar al hombre a comprender a Dios y para hacer conciencia de Dios habitando en el hombre, según la voluntad del Padre” . (S. Irineo de Lyón)
La oración contemplativa es un encuentro íntimo con Dios. Existen diferentes prácticas de oración que nos enseñan que al aquietarnos, nos disponemos a este encuentro.
La “oración en silencio” es una de ellas; nos prepara para escuchar la Voz de Dios en nuestro interior. Esta Voz va más allá de palabras o imágenes, es una experiencia de Su Presencia Amorosa, que nos descansa, sana y consuela.
En los retiros de iniciación practicamos la oración de silencio y aprendemos su base conceptual.
Otro tipo de oración, como método contemplativo, es la lectio divina. Esta consiste en escuchar la Palabra de Dios, cotejando la propia experiencia con lo que el Señor nos revela a través del texto; esta escucha no está orientada al estudio o investigación, sino a la conversión interior.
El ser humano como instrumento del amor divino
“Dios es amor, y quien permanece en el Amor permanece en Dios y Dios en él”, Jn 1, 16.
No hablamos del amor como sentimiento sino como Actitud de entrega y servicio a los demás.
La experiencia del Amor de Dios nos impulsa a amar a quienes nos rodean más allá de los sentimientos, como partes del Cuerpo Místico de Cristo. Es la manera de corresponder al Amor Incondicional de Dios
La oración en silencio permite que seamos penetrados por el Amor de Dios que nos guia y transforma en Presencias de Cristo hoy.
Este es el papel del cristiano: reflejar el Amor Divino en el mundo
Descubre y conoce a Dios a partir de la experiencia del Amor; llévalo de la mente al corazón, que es donde el hombre vive su verdadera transformación.
Mt6,6
Es una red de comunidades de oración y un lugar en donde el peregrino tiene la libertad de estar solo, entrar en el silencio, orar, descansar y escuchar a Dios que le ama.
Te ofrecemos nuestra hospitalidad con un corazón abierto, una postura disponible para poder ver a Dios en cada persona o acontecimiento, y acompañarte en el crecimiento espiritual que brota del Amor de Dios
En este camino nadie se guía solo, nos guiamos unos a otros y todos somos guiados y sostenidos por el Espíritu Santo.
Te invitamos a recorrer el peregrinar contemplativo al encuentro con Dios, contigo mismo y con los demás, para descubrirlo encarnado viviendo y actuando a través de cada uno.